Declaración de fe
Preámbulo:
La Iglesia en Rancho Cordova es un ministerio paraeclesiástico dedicado a formar discípulos interconectando y uniendo a los cristianos de nuestra ciudad. Afirmamos la fe cristiana histórica, arraigada en las Sagradas Escrituras y resumida en los primeros credos ecuménicos. Esta Declaración de Fe describe las creencias fundamentales que guían nuestra misión y comunión, reflejando las convicciones compartidas de International Association of Ministries.
I. Las Sagradas Escrituras:
La única base de nuestras creencias es la Biblia, la Palabra escrita e infalible de Dios, compuesta por los 66 libros del Antiguo y del Nuevo Testamento. Creemos que fue inspirada de manera única, verbal y completa por el Espíritu Santo y que fue escrita sin error (es inerrante) en los manuscritos originales. Es la autoridad suprema y final en todos los asuntos de fe y vida cristiana sobre los que se pronuncia.
II. Creencias cristianas fundamentales:
Afirmamos con alegría estas verdades fundamentales de la fe cristiana, que han sido creídas por la Iglesia a lo largo de la historia y en todo el mundo:
-
El Dios Trino: Hay un solo Dios verdadero, que existe eternamente en tres personas: Padre, Hijo y Espíritu Santo, cada una de las cuales posee por igual todos los atributos de la Divinidad y las características de la personalidad.
-
Jesucristo: Su Persona y Naturaleza: Jesucristo es Dios, el Verbo viviente, que se hizo carne mediante su concepción milagrosa por el Espíritu Santo y su nacimiento virginal. Por lo tanto, es perfecta divinidad y verdadera humanidad unidas en una sola persona para siempre.
-
La obra redentora de Cristo: Vivió una vida sin pecado y expió voluntariamente los pecados de la humanidad muriendo en la cruz como sustituto, satisfaciendo así la justicia divina y logrando la salvación para todos los que confían solo en Él.
-
La resurrección de Cristo: Resucitó de entre los muertos en el mismo cuerpo, aunque glorificado, en el que vivió y murió.
-
Ascensión e Intercesión de Cristo: Ascendió corporalmente al cielo y se sentó a la diestra de Dios Padre, donde Él, el único mediador entre Dios y el hombre, intercede continuamente por los suyos.
-
Creación y Caída del Hombre: El hombre fue creado originalmente a imagen de Dios. Pecó al desobedecer a Dios; por lo tanto, se alejó de su Creador. Esta caída histórica sometió a toda la humanidad a la condenación divina.
-
Naturaleza Corrupta del Hombre: La naturaleza del hombre está corrompida y, por consiguiente, es totalmente incapaz de agradar a Dios. Todo ser humano necesita la regeneración y la renovación por el Espíritu Santo.
-
Salvación por Gracia mediante la Fe: La salvación del hombre es enteramente obra de la gracia gratuita de Dios y no es obra, ni en parte ni en su totalidad, de las obras humanas, la bondad o las ceremonias religiosas. Dios imputa su justicia a quienes depositan su fe únicamente en Cristo para su salvación, y de esta manera los justifica ante sus ojos.
-
Seguridad de la Salvación: Es un privilegio de todos los que han nacido de nuevo por el Espíritu tener la seguridad de su salvación desde el mismo momento en que confían en Cristo como su Salvador. Esta seguridad no se basa en ningún mérito humano, sino que es producida por el testimonio del Espíritu Santo, quien confirma en el creyente el testimonio de Dios en su palabra escrita.
-
La obra del Espíritu Santo: El Espíritu Santo ha venido al mundo para revelar y glorificar a Cristo y para aplicar la obra salvadora de Cristo a los hombres. Él convence y atrae a los pecadores a Cristo, les imparte nueva vida, mora continuamente en ellos desde el momento del nuevo nacimiento espiritual y los sella hasta el día de la redención. Su plenitud, poder y control se apropian en la vida del creyente por medio de la fe.
-
El llamado del creyente a una vida santa: Todo creyente es llamado a vivir de tal manera, en el poder del Espíritu que mora en él, que no satisfaga los deseos de la carne, sino que dé fruto para la gloria de Dios.
-
La Iglesia: Jesucristo es la Cabeza de la Iglesia, su Cuerpo, que está compuesta por todos los hombres, vivos y muertos, que se han unido a Él mediante la fe salvadora.
-
Adoración y comunión cristiana: Dios exhorta a su pueblo a reunirse regularmente para la adoración, para participar en las ordenanzas, para la edificación a través de las Escrituras y para el mutuo aliento.
-
El estado del creyente después de la muerte: Al morir físicamente, el creyente entra inmediatamente en comunión eterna y consciente con el Señor y espera la resurrección de su cuerpo para la gloria y la bendición eternas.
-
El estado del incrédulo después de la muerte: Al morir físicamente, el incrédulo entra inmediatamente en una separación eterna y consciente del Señor y espera la resurrección de su cuerpo para el juicio y la condenación eternos.
-
La Segunda Venida de Cristo: Jesucristo regresará a la tierra —personal, visible y corporalmente— para consumar la historia y el plan eterno de Dios.
-
La Gran Comisión: El Señor Jesucristo mandó a todos los creyentes a proclamar el Evangelio por todo el mundo y a discipular a personas de todas las naciones. El cumplimiento de esta Gran Comisión requiere que todas las ambiciones mundanas y personales se subordinen a un compromiso total con «Aquel que nos amó y se entregó a sí mismo por nosotros».
-
Vida cristiana y compromiso social: Los cristianos deben vivir vidas santas y preocuparse por el sufrimiento y las necesidades sociales de sus semejantes.
III. Unidad en lo esencial, libertad en lo no esencial:Aceptamos y defendemos aquellas áreas de la enseñanza doctrinal sobre las que, históricamente, ha habido un acuerdo general entre todos los verdaderos cristianos, como se ha descrito anteriormente. Dado que la vocación específica de nuestro movimiento es fomentar la unidad en aras de la misión, deseamos permitir la libertad de conciencia en otros asuntos doctrinales y prácticos, siempre que cualquier interpretación se base únicamente en la Biblia y que dicha interpretación no se convierta en un obstáculo para el ministerio de hacer discípulos y la conexión comunitaria a la que Dios nos ha llamado. Nos centramos en los principios claros y centrales de la fe cristiana que nos unen.
IV. Nuestra misión cristiana y nuestro compromiso con la comunidad:
A. Enfoque cristiano: Nuestra misión principal es nutrir y expandir la comunidad cristiana, haciendo discípulos de Jesucristo y fomentando la unidad entre sus seguidores en Rancho Cordova. Todos nuestros programas, enseñanzas y colaboraciones están intencionalmente centrados en Cristo y alineados con las creencias cristianas históricas aquí expuestas.
B. Servicio amoroso a todos: Si bien nuestros compromisos teológicos son claramente cristianos, estamos llamados a amar y servir a todas las personas de nuestra comunidad, reflejando la compasión de Cristo. Buscamos colaborar con personas y organizaciones de buena voluntad de diversos orígenes en iniciativas que promuevan el bien común, construyan puentes de entendimiento y satisfagan necesidades concretas, haciéndolo de una manera que honre nuestro testimonio cristiano.

